• Las dos caras de la revolución tecnológica

    La revolución tecno-científica está continuamente transformando la economía, la ciencia, las artes, la política, la cultura, el trabajo, el consumo… y cambiando radicalmente nuestras vidas, desde lo más íntimo hasta nuestras relaciones familiares y sociales.

    Para seguir conectados a este nuevo mundo, pulsamos “acepto” y nace una nueva tecnopersona, súbdita de los “señores del aire” que han cambiado el centro del poder. Unos nuevos señores feudales con nombres tan actuales, como Facebook, Twitter, Amazon, Google, Whatsapp, Instagram…

    Tenemos acceso inmediato a contenidos hasta ahora inalcanzables, las redes sociales dan la voz a quienes nunca la hubieran tenido, pero a la vez las mentiras, disfrazadas de noticias, encuentran canales privilegiados y provocan nefastas consecuencias.  La impunidad de prácticas execrables queda garantizada con el anonimato.

    Los avances científicos prolongan y mejoran nuestras existencias, permiten alumbrar nuevas vidas… y la inmortalidad no es una utopía.

    El Big Data proporciona, además de todo, más poder a los poderosos. La inteligencia artificial será superior a la nuestra. Los robots y la industria 4.0 aseguran nuestra competitividad, pero no crean empleo, fundamento clave de nuestro actual modelo social.

    Estamos ante desafíos que avanzan, sin que sepamos a donde nos van a llevar… una carrera sin metas claras y sopesadas y una amenaza a nuestra intimidad.